Cuando un vehículo entra en una curva y en su desarrollo, está sometido a una fuerza que tiende a impulsarlo hacia fuera de la curva. Esta fuerza se conoce como "fuerza centrífuga". El vehículo tiende a seguir en línea recta.
La "fuerza centrifuga" dependerá:
- Del radio de la curva: cuanto más cerrada sea (menor radio), mayor será la "fuerza centrífuga"
- Del cuadrado de la velocidad: el peligro de salirse de la curva será mayor (aumentará) a mayor velocidad.
- De la carga: mayor peso mayor riesgo de salirse de la curva.
Antes de llegar a la curva se debe:
- Reducir la velocidad.
- Frenar siempre antes de entrar en la curva.
- Entrar ceñido al borde derecho.
Durante el desarrollo de la curva se debe:
- Acelerar con suavidad, contrarrestando así la fuerza centrífuga con la centrípeta.
- Girar el volante suavemente. Si se tiene de frenar se hará también muy suavemente. En caso de tener que frenar bruscamente debe intentarse trazar una trayectoria recta dentro de la curva para poder reducir el riesgo de un sobreviraje (trompo).
Al salir de la curva:
- Girar el volante suavemente. La velocidad se aumentará progresivamente y ya se podrá cambiar a una relación de marcha más larga.