Del pulso se obtienen dos datos muy importantes:
- Si existe un bombeo de sangre desde el corazón
- Cuál es la frecuencia cardíaca del herido.
En condiciones normales, el corazón de un adulto sano late a un ritmo aproximado de 60 a 80 veces por minuto.
En los niños la frecuencia cardíaca es mayor, unos 100 latidos por minuto.
Si la frecuencia cardíaca es elevada puede existir un riesgo vital del herido.
Los sujetos en shock pueden tener taquicardias, es decir, frecuencias cardiacas por encima de lo normal.
También pueden tener frecuencias cardíacas elevadas por motivo de la situación de estrés y nerviosismo que acompañan al accidente.
Exploración del pulso arterial:
En primer lugar se debe buscar el pulso carotídeo por ser el que posee mayor importancia y significado.
Se debe buscar a la altura de las arterias carótidas, que se encuentran situadas superficialmente a ambos lados de la línea media del cuello.
Para localizarlo se debe proceder de la siguiente manera:
- Situarse a un lado de la víctima.
- Colocar los dedos índice y medio sobre el lado derecho del cuello, cerca de la línea media, en la zona situada inmediatamente debajo del ángulo de la mandíbula.
- Presionar con los dedos suavemente para sentir el latido.
- Repetir la operación sobre el lado opuesto del cuello.
No se debe:
- Palpar ambas carótidas a la vez, pues, si se interrumpe o dificulta el paso de la sangre al cerebro, puede ponerse en peligro al herido.
- Palpar el cuello con fuerza, pues ambas carótidas ascienden superficialmente de bajo de la piel y no se sentiría el latido.
- Utilizar el dedo pulgar, pues se confundiría el pulso propio con el del herido.
Exploración de la arteria radial:
En situaciones en que no es posible acceder hasta el cuello de la víctima o se pretende asegurar si efectivamente el herido tiene pulso, se puede explorar la arteria radial.
Para ello se colocarán los dedos medio e índice de la mano derecha sobre la parte interna de la muñeca izquierda del herido y los de la mano izquierda para localizar el pulso radial derecho.
Exploración del pulso femoral:
El pulso femoral también puede ser de utilidad para corroborar los dos anteriores.
Se puede localizar en la zona media de la ingle, en el lugar de unión de tronco y muslo, colocando los dedos medio e índice sobre esa zona.