Antes de exponer las actuaciones prioritarias que se deben seguir con los heridos, se van a explicar las posiciones adecuadas en que se les debe colocar, según el estado en que se encuentren, para auxiliarles debidamente y evitar posibles complicaciones.
Fundamentalmente existen tres posiciones:
- Posición de defensa o de seguridad.
- Posición antishock.
- Posición de lesionado vertebral.
Posición de defensa o de seguridad
Esta posición, conocida también como de decúbito lateral estable, es para prevenir la asfixia del herido si su estado no es de total consciencia, al cual se le debe mantener, además, con protección cervical, colocando unas "almohadillas" de arena o ropa, por ejemplo, a ambos lados del cuello.
Se realiza en los siguientes pasos:
1) Colocar el brazo del herido, más alejado al auxiliador, flexionado en ángulo recto sobre el pecho del herido. El otro brazo también se deja flexionado con la mano a la altura de la cabeza y la palma hacia arriba.
2) Sujetar con una mano el hombro del brazo flexionado sobre el pecho y, con la otra, la zona posterior de la rodilla, de ese mismo lado.
3) Traccionar suavemente hacia el auxiliador, haciendo girar el cuerpo como un bloque hasta dejarlo en decúbito lateral. Es conveniente que un segundo auxiliador mantenga inmovilizado el eje cabeza-cuello-tronco para evitar lesiones cervicales.
4) Cerciorarse que la extremidad inferior, que se ha sujetado para traccionar, quede flexionada y que la cabeza se encuentre apoyada sobre el antebrazo o la mano que estaba lesionada a la altura de la cabeza .
Posición antishock:
Se utiliza para los heridos que están conscientes y presentan síntomas de shock o colapso.
Se les coloca con la espalda pegada al suelo y las piernas levantadas, quedando la cabeza más baja que el resto del cuerpo.
Posición de lesión vertebral
Se debe sospechar lesión medular en todo herido que:
- Esté inconsciente o pueda estarlo y tenga señales de golpes, heridas, hematomas, etc. en cuello o cabeza.
- Sea conductor o pasajero de motocicleta.
- En algún momento ha dicho no sentir o poder mover alguna parte de su cuerpo.
Si se denota alguno de estos síntomas y no hay signos de asfixia ni vómitos, y se va a vigilar constantemente al herido, es mejor dejarlo en la posición en que se encuentre.
Si fuese absolutamente necesario reanimarle, se le acostará boca arriba sobre el suelo, sin moverle el cuello y protegiéndoselo, en ambos lados, con ropa o arena.
Si padeciese vómitos, lo colocaremos en posición de defensa, protegiendo siempre el cuello.