Las quemaduras son aquellas lesiones en los tejidos superficiales del cuerpo originadas como consecuencia de la acción del fuego o del aumento excesivo y local de la temperatura.
En los accidentes de tráfico las causas más habituales de las quemaduras son:
- El incendio de los vehículos que puede suceder al accidente.
- La abrasión del cuerpo al rozar sobre la superficie del asfalto.
Actitud ante un herido con quemaduras. La actitud que se ha de mantener ante un herido con quemaduras es:
- Extinguir el fuego que quede en las ropas del herido.
- Aplicar agua fría.
- Fijar los apósitos.
- Elevar la región quemada.
- Dar de beber agua al quemado.
- Vigilar al herido.
Extinguir el fuego que quede en las ropas del herido:
Para ello se colocará una manta, intentando envolver al herido, para tapar la mayor superficie de su cuerpo.
Evitar el uso del agua o de extintores de incendio. De utilizar estos últimos, no emplearlo directamente sobre el cuerpo del herido.
Aplicar agua fría:
Refrigerar la herida o zona quemada utilizando agua fría.
En quemaduras poco extensas, mantener la zona húmeda colocando un apósito o compresa humedecida en agua.
Si la zona quemada es extensa, utilizar sábanas o toallas limpias, para cubrir las heridas y evitar la pérdida de líquidos corporales.
Conviene introducir la mano o extremidad quemada en un recipiente con agua, si es posible.
Fijar los apósitos:
Fijar, una vez colocados y siempre que sea posible, los apósitos mediante un vendaje.
En quemados de manos, en caso de vendar los dedos, hay que hacerlo por separado.
En quemados de extremidades, separar los brazos del cuerpo y los muslos y las piernas entre sí para evitar el contacto y unión entre los mismos.
Elevar la región quemada:
Elevar y mantener elevada la región quemada, cuando el estado del herido lo permita, para así disminuir el edema y la hinchazón que se producen.
Dar de beber agua al quemado:
A pequeños sorbos, siempre que no presente otra herida o lesión y esté consciente y no vomite, en la que, si es posible, se habrá disuelto una cucharadita de bicarbonato sódico y otra de sal por cada litro de agua.
Vigilar al herido:
Estar atento a la posible aparición de shock o dificultades respiratorias.
Si se presentase la primera situación, colocar al herido en posición antishock y si es necesario se le practicará la reanimación correspondiente, ya expuesta anteriormente.
Actuaciones que no se deben tomar. A un quemado no se le debe:
- Tocar la zona quemada.
- Retirar ni intentar retirar la ropa o tejidos que se hayan quedado adheridos a la piel.
- Pinchar o cortar las ampollas.
- Aplicar en la zona quemada pomada o ungüento alguno.
- Vendar juntas dos superficies quemadas.
- Dar analgésicos.